“No Se Pueden Cometer Estos Errores”

Habrá que confiar en ese rubio grandote, optimista del gol por naturaleza, para provocar un nuevo Maracaná dentro de una semana. Fluminense, como Atlas en cuartos, se llevó un 2-2 de Buenos Aires. ¿Se repetirá la historia y Martín Palermo se disfrazará de héroe en Brasil como lo hizo en México? El Loco dijo que quiere ser el goleador de la Copa. Y ojo. Porque, por lo general, logra lo que se propone…En el que fue su partido oficial N° 300 con la camiseta de Boca, se vio a un Palermo muy enchufado, con toda la confianza a cuestas tras su reciente hat-trick en el Jalisco de Guadalajara. Ya se lo notó con pilas desde el momento en que Boca entró a la cancha: saludó a sus compañeros, arengó a Pochi Chávez, aplaudió a la gente… Pero todas esas ganas no se tradujeron en situaciones de gol. En todo el primer tiempo no tuvo ninguna clara. Apenas un cabezazo entrando por el segundo palo, tras un centro de Pochi, que bajó a las manos del arquero. Pero estuvo bastante activo. Por ejemplo, asistió a Palacio en el gol de Riquelme como si fuera un especialista. Y encima, ese toque de primera, magistral y de espaldas al arco, lo hizo con la de palo…

Conocedor de cómo se juegan estos partidos tan decisivos, mostró una actitud conmovedora como contagiosa para bajar a dar una mano en la recuperación de la pelota. A los 29′ corrió y le sacó el balón a un rival a metros del área propia. Y en esa misma jugada, volvió a tirarse al piso para barrer la bola al lateral. Fue el momento que más aplausos recibió el goleador, quien también tuvo mucha participación en el área de Migliore para rechazar. No pudo despejar el centro que terminó en el empate de Fluminense, pero no era su responsabilidad porque el Loco nunca tiene marca asiganda en los córners o tiros libres en contra sino que va al primer palo y a la pelota.

Apenas arrancó el segundo tiempo, tuvo una: otra vez el centro fue de Chavéz desde la derechay nuevamente Martín ingresó por el segundo palo. Su cabezazo picó y el arquero la sacó al córner.

Pivoteó con precisión y salió del área para despejar esa zona tan poblada, pero lo cierto es que no contó con esa pelota que le quedara servida o con ese cabezazo certero que suele ser su marca registrada.

“Me voy con bronca porque hicimos todos nosotros. Pero bueno, en estas instancias no podemos cometer errores. Igual, vamos a ir allá sabiendo que con Atlas habíamos sacado este mismo resultado”, tiró. Sí, ojo con Palermo.

 

 

 

Olé

Besos

“La Gente Nunca Termina De Conformarse”

“Uno puede ganar un torneo pero, si no gana los primeros partidos del campeonato siguiente, enseguida escucha insultos y disconformidad. Eso es mucho más efusivo que en otras épocas, y las familias ya no pueden concurrir a disfrutar en los estadios. Tienen miedo”, comentó el atacante “Xeneize”.  

Unico. El futbolista apuntó que “en ninguna otra parte del mundo se vive el fútbol como acá. El espectáculo, las hinchadas… es una pena que no se pueda disfrutar y potenciar aún más al fútbol argentino. Si bien no tenemos el nivel económico que hay en Europa, contamos con una calidad impresionante de jugadores. Deberíamos revalorizar eso con otra imagen, no con violencia y disturbios”.  

Su contrato con Boca. Palermo, de 34 años, comentó que “mientras uno juegue, siempre habrá sueños por realizar. Pero no sé si me iría del país, por dar un ejemplo. Hoy por hoy, pienso en disfrutar acá aunque uno nunca sabe lo que puede llegar a pasar en el futuro”.  

El delantero, que jugó en España en Villarreal, Betis y Deportivo Alavés, comentó a FIFA.com que se ve próximamente como entrenador.

El presidente de Boca Juniors, Pedro Pompilio, anunció que le renovará el contrato al goleador “por un año”. El adelanto fue hecho en una cena que brindó anoche el empresario Daniel Angelici, integrante de la lista oficialista que postula a Pompilio a la presidencia en las elecciones del domingo próximo. “Boca renovará el contrato de Martín Palermo por un año”, sostuvo Pompilio en la cena de la que participó también el ex presidente del club y actual jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri.

¿El Loco DT? “Me gustaría ser técnico. Quisiera manejar un grupo y vivir la experiencia de estar del otro lado. Pero bueno, llegará a su debido tiempo y habrá que ver también qué posibilidades se presentan. No entrenaría en cualquier lado. Cuando uno juega en Boca se acostumbra a cosas grandes, habrá que esperar”, estimó el ex también futbolista de Estudiantes de la Plata.  

Respecto de su posible estilo como entrenador, el “Loco” confesó que “me acerco al pensamiento de Carlos Bianchi y Alfio Basile. No hay que inventar nada nuevo en el fútbol”.  

Palermo analizó que “el cabezazo ha sido mi máximo potencial a lo largo de mi carrera, quizás, en parte, por mi pasado en el voley. Aprendí a tomar distancias, calcular el salto e impactar el balón en el momento justo. Después, claro, perfeccioné todo en los entrenamientos”.

Flores para Ronaldo. También elogió al brasileño Ronaldo como “el mejor delantero del mundo” y opinó que “algunos dicen que no tiene cabezazo, o que estaba gordo. Para mí no tiene comparación con ninguno, un verdadero fenómeno. Ojalá se recupere pronto (de su operación de rodilla)”.

 

“En ninguna otra parte del mundo se vive el fútbol como acá”
Martín Palermo

Fuente: La Nacion

Besos

 

 

Boca Vive En Palermo

La mostraban como emblema en el imponente Jalisco los doscientos hinchas de Boca que vieron en vivo y en directo el doble hito en azul y amarillo. Otro hito de Boca. Y de Palermo. Ellos, los que alentaron detrás de un arco, resolvieron colgar una bandera con el rostro de Martín gritando un gol, acompañado por una frase: “Gracias por tantas alegrías”. Soñaban con que el 9 les regalara más felicidad, pero seguro que no imaginaban que el goleador les obsequiaría tanta felicidad. Sin embargo, Boca es tan Boca, entre otras razones, porque Palermo es tan Palermo. Gigante, Palermo. Capaz también de marcar tres goles en un primer tiempo, de visitante y por la Copa Libertadores. Inmenso, Palermo. Llegando a la red con suspenso, con la pierna menos hábil o picándola como si fuese el más sutil de los definidores. Genial, Palermo. Superando los 250 goles en su carrera ayer, aquí, en un Jalisco que parecía inexpugnable. Histórico, Palermo.

Suele decir el Titán que le gustaría que se escribiera un libro sobre su historia. Es una idea más que buena. Hizo goles de todos las formas y colores.

Convirtió su gol 100 con los ligamentos de una rodilla rotos.

Lastimó a River y al mismo tiempo estremeció a la Bombonera en la Libertadores 2000, con una resolución en cámara lenta, ingresando en el segundo tiempo de un partido que había motivado en la previa al técnico rival -Américo Gallego- a insinuar que era un futbolista aún en recuperación, porque acababa de salir de aquella operación traumática.

Dos goles le hizo a Real Madrid en la final Intercontinental de ese mismo año.

Gozando una definición en España se le cayó un paredón encima y le fracturó una pierna.

De vuelta en Argentina, en Boca, tuvo la fortaleza para meterle dos goles a Banfield la misma semana en que había fallecido Stéfano, su hijito recién nacido. Esa tarde, lloró y todos se conmovieron en la Bombonera.

A Independiente le anotó un gol de media cancha. A Gimnasia, máximo rival del equipo del cual es hincha, le señaló cuatro en un partido. Y a Estudiantes, la camiseta que ama desde pequeño, tres en 90 minutos.

¿Qué más se le puede pedir a Palermo? Nada más. Porque como buen superhéroe futbolero, él se las ingenia para sorprender siempre concretando situaciones que nunca se esperan. Como lo que redondeó ante Atlas. Se esperaba que Palermo respondiera. Por sus antecedentes: el más fresco, en Belo Horizonte, hace dos semanas, clavándola de cabeza en un ángulo ante Cruzeiro, en el Mineirao. También generaba esperanzas el centrodelantero por cómo se lo observaba en la previa, muy cerca de su chiquilín predilecto -Chávez-, muy cerca de su compañero de habitación -Migliore-, muy cerca de dos jugadores que al cabo fueron titulares y necesitaban la paz de un ganador con experiencia.

Con ese panorama y con lo ocurrido ante Cruzeiro, se pensaba que Palermo no defraudaría, aunque el 8 de abril en esta cancha y contra este rival había fallado una chance clave en el arco opuesto al que ayer no perdonó, pateando afuera sin marcas, a un par de metros de la línea, sobre el cierre del primer tiempo, una ocasión dilapidada que Boca ese día pagó con la derrota. De todas maneras, aunque se creía en el 9, no figuraba en ninguna planilla de cálculos que haría tres goles en los primeros 37 minutos. Una locura real que Palermo disfrutó sin apelar tal vez a su mejor arma para definir, el cabezazo.

Hubo Palermo-gol con suspenso en el primero, a los 19: picó entre los centrales dormidos de Atlas a buscar el pase exacto de Riquelme y le pegó de zurda abajo, el arquero la manoteó, la corrió y la volvió a tocar, pero la pelota ya había cruzado la línea, ya había entrado bien despacito.

Hubo Palermo-gol con la pierna que menos sabe manejar, con la derecha, para aprovechar un pase de Palacio y cruzarla al rincón derecho del arquero Bava, que volaba desesperado para cubrir el otro palo y sólo pudo mirar cómo se concretaba el 2-0 a los 33 de esa etapa inicial.

Hubo Palermo-gol con clase en el 3-0, a los 37. Su pollo Chávez se la tocó, con la defensa jugada y con el arquero adelantado. Palermo, unos dos metros afuera del área, la recibió, la paró, miró y la picó de zurda, poniéndola arriba, en un ángulo. Una joya propia de Román, pero concretada por el Titán.

Si Boca es tan Boca es porque Palermo es tan Palermo. Es que el 9 sabe preparar y jugar estos partidos. Y tiene lo fundamental: anda por el fútbol buscando hazañas y sabe encontrarlas.

Una idea de 10
A Martín Palermo se le vence el contrato en junio. Seguro que se lo renovarán. Claro que Juan Román Riquelme tiene una idea y la contó ayer, después del partido: “Si los dirigentes hacen las cosas bien, van a renovarle el contrato hasta que Martín quiera jugar con nosotros. Ojalá que siga en Boca por mucho tiempo.”

Es palabra de gol
“Son esos días en los que te salen todas las cosas bien. Tuve las situaciones para definir y pude convertir esos tres goles. Por supuesto que en lo personal estoy muy feliz por estos goles, pero más que nada porque sirvieron para ganar este partido tan importante para Boca”.

“Vinimos con el convencimiento que teníamos que ganar el partido para seguir avanzando en la Copa. Y lo demostramos en todo momento, salimos con mucha concentración y mucha mentalidad ganadora. Se notó en la forma en que disputamos cada pelota, cómo la hicimos correr y cómo llegamos al arco de enfrente”.

“Queremos defender lo que conseguimos el año pasado: el título de campeones de la Copa Libertadores. Vamos a hacer todo lo posible para retener esta Copa. Esta victoria fue un paso importantísimo para llegar a la final. Sabemos lo que significa ser el mejor equipo de América y la intención es seguir siéndolo”.

“Fuimos ampliamente superiores al Atlas, quedó a la vista. En el balance de los noventa minutos quedó en claro nuestra superioridad. Mantuvimos el ritmo y marcamos diferencia en el juego, no sólo en el resultado. La producción futbolística del equipo fue muy buena”.

“Quiero destacar el esfuerzo de todos mis compañeros. Dan ganas de jugar con ellos. Otra vez más, defendieron la camiseta de Boca como hay que defenderla. Más alla de que ahora estén hablando todos de mis tres goles, el mérito fue de todo el equipo. La defensa estuvo muy bien, firme y segura, los volantes también cumplieron a la perfección su tarea, lo mismo que mis compañeros de ataque. Así se me hizo más fácil”.

9 números del 9

252
Hizo Palermo en toda su carrera, en partidos de As- censo y Primera, en el país y afuera. Y también en la Selección.

188
Convirtió Palermo en Boca. Está entre los cuatro máximos golea- dores de la histo- ria (amateur y profesional).

36
Gritó Palermo en el club del cual es hincha, en Estudiantes, en 99 partidos que disputó entre 1992 y 1997.

25
Anotó Palermo en su paso por España: 21 en 81 partidos en Villarreal, 1 en 12 en Betis y 3 en 14 en Alavés.

3
Festejó Palermo en su estadía en la Selección Nacional. Los hizo en 1999, con Bielsa de DT, en 7 partidos.

299
Jugó Palermo en Boca, en sus dos etapas en el club, la primera entre 1997 y 2000, y la segunda a partir de 2005.

5
Mostraron a Pa- lermo festejando 3 veces en 90 minu- tos. Es la primera vez internacional. Dos veces metió 4 en un partido.

3
Le faltan a Paler- mo para igualar a Tarasconi (191) y meterse entre los tres máximos goleadores de la historia de Boca.

30
Le faltan al 9 para ser el más golea- dor en la historia de Boca (Cherro: 218). Haciendo 6 alcanzará al 2 (Varallo: 194).

Fuente Clarín

Optimista Siempre

“No hay que lamentarse”. Optimista como dentro de la cancha, Martín Palermo no exteriorizó demasiada preocupación por el empate ante Atlas. El goleador apenas mostró una leve desazón por el triunfo que consideró que Boca merecía y no fue, pero enseguida cambió de frente con una frase que incluyó confianza plena para la revancha. “Es una pena que se nos haya escapado el partido en dos pelotas paradas. Tendríamos que haber ganado, pero ya está… Ahora hay que ir allá a buscar la victoria”, declaró sin dudar, con seguridad.Esta vez, Palermo no pudo convertir pero de todos modos tuvo un protagonismo clave en los dos goles de Boca: se tiró con todo y provocó el primero después del centro de Rodrigo Palacio (el árbitro Wilmar Roldán lo atribuyó a Hugo Ayala, en contra) y fue clave en el segundo por la asistencia de cabeza a Julio César Cáceres. La vez que estuvo más cerca de gritar fue después de haber superado al arquero Jorge Bava con una gambeta hacia la izquierda, pero su definición de zurda se le fue por arriba. Terminó con sobrecarga en el gemelo derecho, aunque no tendrá problemas para estar en la revancha.

–¿No estás con bronca por el 2-2 sobre el final?

–No, no hay que lamentarse. Tenemos que ir a México convencidos, con la mentalidad de ganar y a proponer nuestro partido.

 

 

Fuente Olé

Besos

Se Gano A Lo Boca

El partido arrancó con muchísima tensión, cada pelota se jugaba como la última. Los equipos empezaron a aproximarse al arco contrario con pelotas paradas.

River mostraba mucho despliegue y Boca buen toque corto de pelota. La primera jugada de verdadero riesgo estuvo en los pies de Rodrigo Palacio, que recibió un buen pase de Martín Palermo y quedó mano a mano con Juan Pablo Carrizo. El arquero de River desvió la pelota al córner. Era el primer susto de River.

La apertura del marcador llegó temprano, a los 14 minutos de la primera mitad, con un cabezazo limpio de Sebastián Battaglia en el corazón del área de River. Riquelme tiró el córner desde la izquierda y el volante xeneize remató cruzado, lejos de Carrizo.

Boca empezó a manejar el partido con mucha tranquilidad. El gol lo hizo ganar en confianza. River controlaba bien la pelota cuando la tenía en su poder, pero no lograba pasar tres cuartos de cancha para generar riesgo.

En el segundo tiempo River tuvo que arriesgar más y se adelantó en el campo de juego. Simeone hizo cambios ofensivos, pero no pudo burlar a la sólida defensa Xeneize.

Con Palacio, Palermo, Dátolo y Riquelme Boca aprovechó los espacios para generar réplicas rápidas que le dieron mucho trabajo a Carrizo.

Rodrigo tuvo la mejor, cuando enfrentó al arquero y dudó un segundo de más para definir y la jugada se diluyó. También Cristian Chávez, ingresado por Riquelme, estuvo cerca de liquidar el pleito con un disparo de larga distancia.

River apenas inquietó con un cabezazo de Abreu que salió muy por encima del travesaño.

El Superclásico de fútbol argentino quedó en manos de Boca, para delirio de una Bombonera repleta. Esta victoria pone al equipo de Ischia a sólo un punto de los líderes, River y Estudiantes. Las chances del título siguen intactas.

Agenda Del Plantel

El plantel profesional entrenará este martes, a las 10 hs, en Casa Amarilla. Luego por la tarde partirán a Brasil.

VIAJE A BRASIL – COPA SANTANDER LIBERTADORESEl plantel viajará este martes a las 15 a Belo Horizonte, Brasil, en un vuelo charter desde Ezeiza y a su llegada desde el aeropuerto se trasladará directamente al estadio donde hará el reconocimiento del campo de juego. La delegación se hospedará en el Hotel Ouro Minas Palace.

 

El partido se disputará el miércoles a las 19.10 y el equipo regresará con el mismo charter luego del encuentro.

CONCENTRADOS VS CRUZEIRO

Los siguientes 21 jugadores quedarán concentrados hoy a las 24 para el partido ante Cruzeiro de este miércoles:

Caranta, Javier García, Alvaro González, Maidana, Roncaglia, Cáceres, Morel, Monzón, Forlín, Ibáñez, Ledesma, Chávez, Battaglia, Dátolo, Cardozo, Gracián, Riquelme, Vargas, Boselli, Palermo y Palacio.

Boca Juniors

Besos

El Goleador Quiere Más Gol

Allá lejos, de fondo, el escenario donde no suele fallar, la Bombonera donde mañana correrá detrás de la redonda con la idea fija de emocionar a su manera, buscando cazar un gol, esforzándose en cada situación, entregándose sin límites. Acá, en el césped de Casa Amarilla, abrazado a una pelota y a sus botines Puma color oro, el hombre en cuestión: Martín Palermo. El capitán de Boca, a solas con Clarín, en la cuenta regresiva de un Superclásico que tal vez marque un antes y un después en el campeón de América no sólo en este Torneo Clausura, sino también en la Libertadores. Porque se sabe que cada Boca-River deja huellas: endulza el espíritu o lastima. Porque está claro que en el viaje a Belo Horizonte, para definir la continuidad en la Copa contra Cruzeiro, las seguridades de Boca crecerán o se recortarán de acuerdo a lo que ocurra con River.

-Martín, ¿es un Boca – River tan especial como siempre, o más que siempre?

-Siempre es especial. Todo lo que se vive previo al partido, la gente, lo que se genera con el periodismo… Pero uno ya está acostumbrado a vivir estos partidos. Lo tomo con mucha tranquilidad.

-¿Quién llega mejor?

-En estos partidos a veces no sirve saber cómo llega uno u otro. Uno puede estar último, el otro primero y a lo mejor gana el que llega último. Es relativo. Los clásicos son así. Me parece que no hay que diferenciar el momento de uno y de otro para ver quién lo puede ganar.

-¿Boca se juega más que en otros clásicos porque River está primero, porque no ganando se aleja de la punta y porque hace mucho que no triunfa en un Superclásico?

-(Suspira y piensa el Titán) Por ahí. Sabemos que es importante ganar para acercarnos a ellos y para seguir peleando el campeonato con muchas chances. Y bueno, seguro que es valioso un triunfo por todo eso y por el envión anímico que representa. Ganar mañana puede ayudarnos mucho para el miércoles, para jugar por la Copa.

-¿El empate no sirve entonces?

-Y… Según cómo se dé el empate. Si vas perdiendo 3 a 0 y empatás 3 a 3, lo terminás festejando al empate. Pero un 0 a 0 tiene sabor a nada. Esperemos no empatar. Que ganemos y consigamos los tres puntos.

-Riquelme, después de Cruzeiro, decía que todos vienen a la Bombonera a defenderse. ¿Pensás que River se defenderá mañana?

-Sí. Por su manera de jugar, de plantear los partidos y por los jugadores que tiene, puede ser que River nos espere y salga de contragolpe. No sé qué idea tendrá Simeone, cómo lo planteará. Lo claro es que Boca va a salir a buscar el partido y a ganarlo.

-¿Te preocupa la falta de gol que tuvo Boca ante Cruzeiro?

-No es una preocupación. Hay que estar tranquilos y tratar de aprovechar las situaciones que se presenten. No tenemos que dejarnos desbordar por la ansiedad. La tranquilidad es que provocamos chances de gol. Eso es lo principal.

-Vos, Martín, el tema de la ansiedad lo sabés manejar. Pero Palacio a veces se desespera. ¿Charlás sobre esta cuestión con Rodrigo para darle calma?

-Sí. Tiene que estar tranquilo. Eso es lo que yo trato de transmitirle. Le digo siempre que el momento del gol va a llegar solo, que no se vuelva loco. Además, él puede fortalecerse con otras grandes virtudes que tiene aparte del gol. Porque Rodrigo marca una gran diferencia con su juego y es muy importante para el equipo. El gol le llega solo.

-¿Cómo ves la polémica que se generó alrededor del árbitro Gustavo Bassi? ¿Es una estrategia de River para condicionarlo? Que se repita tanto que es hincha de Boca, ¿puede terminar perjudicándolos inconcientemente a ustedes?

-No hay que condicionarlo de ninguna parte. Es un profesional. Ya tiene sus años dentro del arbitraje. Ojalá las cosas le salgan bien a Bassi.

-¿Te sentís obligado a convertirle un gol a River?

-No. Obligado, no. Yo siempre me obligo a hacer goles y más en estos partidos. Pero es una cuestión mía. Espero que se me dé el gol y que sirva para ganar, más que nada.

-Justo en el arco de enfrente va a estar Carrizo, que atraviesa un momento bárbaro.

-Sí, creo que es importante para River. Pero ya en otro momento algún que otro gol le he metido (acompaña el cierre de la frase a pura picardía, algo que se le descubre en la mirada clara y en una mínima sonrisa).

-Martín, te propongo una especie de múltiple choice, presentándote tres frases de las cuales vos tenés que elegir una. ¿Aceptás el juego?

-Dale.

-La primera: “A Carrizo le puedo hacer un gol”. La segunda: “¿Por qué no puedo meterle un gol a Carrizo?”. Y la tercera: “Carrizo no es invencible”. ¿A cuál de las tres frases suscribís?

-A Carrizo le puedo hacer un gol. Con esa me quedo.

-¿Te imaginás el festejo del gol? ¿Puede haber alguna sorpresa? ¿O como siempre será un beso en el brazo donde llevás tatuado a Stéfano (N. de la R: el nombre del hijo que, hace algo más de un año, voló al cielo apenas nació)?

-Siempre Stéfano estará presente. Después hay que ver el momento, en qué circunstancias se da el gol. Hay que ver qué se siente en el instante. Sí seguro que Stéfano estará presente porque siempre que hago un gol está él ahí, acompañándome.

“Tenemos que fortalecernos como equipo”

Boca piensa en River. Pero también mira la Libertadores y la revancha del miércoles con Cruzeiro, en el complicadísimo Mineirao.

-Martín, ¿allá podrán mantener el 2-1 que consiguieron en la Bombonera?

-Sí, creo que clasificar está dentro de las posibilidades, siempre que tenga los recaudos suficientes. Cruzeiro es un equipo duro y de local se agranda. Pero bueno, ellos enfrente van a encontrarse con Boca y nos van a tener un cierto respeto. Estoy seguro.

-¿Jugaste muchas veces en el estadio Mineirao?

-Creo que una vez.

-¿Es muy diferente a otras canchas, por el tamaño y el césped alto?

-Te soy sincero: ni me acuerdo. Creo que la única vez que jugué ahí fue con Estudiantes. Hace muchísimos años.

-Pensando en Cruzeiro, ¿hay algún aspecto futbolístico de Boca que te preocupe? A veces se desequilibran y corren demasiados riesgos atrás.

-Tenemos que fortalecernos más. Hay que ser un equipo más fuerte. Hay cosas que corregir, que mejorar, pero la mentalidad ganadora está.

Estudiantes, ese cariño

Siempre que hay espacio para dialogar con Martín Palermo surgen en la charla Estudiantes, el club del cual es hincha, y su futuro. ¿El goleador volverá al primer amor?

-El presidente de Estudiantes dijo, pensando en reforzar el plantel en junio, que vos estás siempre en su cabeza. ¿Estudiantes también siempre está en tu cabeza, Martín?

-Siempre está presente. Soy hincha, sigo al club. Me alegra el presente de Estudiantes, que sea protagonista en el campeonato y la Copa. Pero bueno, hoy por hoy mi presente es Boca y no pienso en otra cosa que en Boca. Después, uno nunca sabe las vueltas del fútbol. Hoy mi mente está puesta en Boca y me gustaría seguir acá.

-Entonces, en junio es complicado. ¿Pero más adelante no descartás a Estudiantes?

-Nunca se sabe. Yo no pienso en mañana. Pienso en hoy, en el presente. Que se den las cosas como se tengan que dar y en el momento que se tengan que dar. Hoy disfruto en Boca.

-¿Cómo ves a Estudiantes en la Libertadores?

-Está bien Estudiantes. Hay que ver cómo responde después de este resultado desfavorable que tuvo en Quito. Creo que puede darlo vuelta en La Plata. Tiene equipo y un gran apoyo de la gente como para sacar adelante esta situación.

-¿Sabías que nunca perdiste jugando contra River en la Bombonera?

-No, la verdad que no sabía nada. Me entero ahora.

-¿Qué representa ese hecho para vos, Martín?

-Es algo muy lindo. Pero lo tomo como lo que es, como un dato anecdótico, como una estadística que por supuesto quiero mantener mañana.

Hay que creerle a Palermo. Aunque sigue quebrando récords, en general se entera de sus asombrosos números cuando algún periodista se le acerca y le pregunta. Es así el Titán.

El invicto contra River en la Bombonera lo gestó a su manera, a pura definición. Con 4 victorias y 2 empates, en partidos por torneos locales y uno por Copa Libertadores. Con 4 goles en esa media docena de partidos.

Del póker de gritos contra River, el más especial fue por supuesto aquel de la Libertadores 2000. Había sido ironizado por Américo Gallego (técnico rival) porque recién salía de una operación de rodilla. Había entrado sobre el final. Redondeaba el 3-0 con una definición en cámara lenta que petrificaba a los adversarios y emocionaba hasta el éxtasis a todo Boca.

Los otros tres goles oficiales a River en la Bombonera, el centrodelantero los anotó el 4 de abril del 98 (3-2, dirigido por Veira, capturando un rebote en Bonano), el 9 de mayo del 99 (2-1, a Bonano, desde afuera del área, de media vuelta y abajo) y el 26 de marzo de 2006 (1-1, de penal, a los 44 de la segunda etapa).

No exagera Palermo en el diálogo con Clarín cuando no se asusta por el dulce presente de Juan Pablo Carrizo y dobla la apuesta recordando que algún gol ya le hizo y asegurando que mañana le puede meter otro. Al arquero de River ya le metió 3 goles en 7 partidos, considerando choques oficiales y amistosos. Este verano, por ejemplo, las únicas dos veces que se cruzaron, Palermo vulneró a Carrizo, en Mar del Plata (colgándose del travesaño) y también en Mendoza.

Hay una sensación instalada de que Palermo es un especialista en Superclásicos. Y es una percepción lógica. El goleador de Boca acumula 23 partidos contra River con 12 festejos en la red rival. Un promedio de más de medio gol por encuentro contra el máximo enemigo futbolero.

Fuente clarin

Besos

 

 

Faltan 90′

Boca Juniors venció por 2 a 1 al Cruzeiro, en la Bombonera, en el partido de ida por los octavos de final de la Copa Libertadores de América.

Los goles del campeón fueron convertidos por el máximo ídolo del Club Juan Román Riquelme (PT: 6min) y el volante Jesús Dátolo (ST: 20min).

El equipo dirigido por Carlos Ischia fue superior durante el desarrollo. Generó peligro por ambas bandas (Palermo desperdició tres chances claras mano a mano con el arquero, Palacio dos y Alvaro una) y se transformó en absoluto dominador

Riquelme, el encargado de abrir el marcador, conectó un centro de Alvaro González, quien desbordó por la derecha. Román, pasado, tuvo que agazaparse para impactar la pelota con precisión como pocos pueden hacerlo.

Nuestro equipo siempre propuso un juego ambicioso, agresivo, abierto. Mientras que los brasileños sólo atinaron a defenderse.

A los 20 de la parte final, Dátolo se iluminó como está acostumbrando últimamente al hincha de Boca y, con una genialidad similar a la que plasmó en el partido ante Unión Maracaibo, anotó el 2 a 0.

El descuento de la visita llegó en una situación desafortunada para el Xeneize. Fabricio recibió la pelota en la salida de un córner, se perfiló, sacó un derechazo potente que se desvió en Alvaro González y descolocó a Caranta.

Sobre el final, Riquelme obligó a la estirada del arquero Fabio con un remate potente y preciso desde 22 metros.

Fue injusto el resultado final. Boca generó innumerables situaciones nítidas pero careció de contundencia. La revancha será en Brasil, donde los campeones saben y tienen con qué ganar: oficio y mística copera.

Otra informacion es el fallecimiento de la Raulito, famosa hincha fanatica de Boca, horas antes del partido.

Boca Juniors

Besos